Oiga apretó el botón de enviar y espero a que le llegara la confirmación de que el mensaje había llegado correctamente a los móviles de Kika, O'francisca y Fornicienta.
***
A los 20 minutos Oiga fue la primera en llegar frente a la puerta del Alcampo, O'francisca no tardó en aparecer.
-¿Y tanta urgencia a qué se debe? ¿Qué ha pasado?-dijo O'francisca un poco confundida.
-Espera a que lleguen todas... Es tan horrible que no quiero repetirlo dos veces.- Oiga permaneció con la mirada seria puesta en el horizonte y sin que de su rostro saliera ningún tipo de emoción. O'francisca tuvo un escalofrío.
En ese momento oyeron un golpe. Era la furgoneta de Fornicienta que al tratar de aparcar había aplastado al coche de detrás... Como decíamos antes, todo lo que estuviera relacionado con la visión espacial no era lo suyo.
Fornicienta bajó sin preocuparse mucho por los daños causados y se dirigió a sus amigas.
-¿Qué ha pasado Oiga? estaba echándome una siesta más agusto que siete y me encuentro con tu mensaje... ¡Se puede saber que es eso tan urgente!.
-Espera a que llegue Kika.
-¡¿Pero dónde está esta mujer?!- gritó O'francisca.
-Por fa Oiga... no nos tengas en ascuas... una pista... por fa, por fa, por fa, por fa, por fa, por fa, por fa, por fa, por fa...
-Vaaaale, es sobre Stefff- dijo resignada Oiga tras la insistencia de Fornicienta.
A Fornicienta el corazón le dio un vuelco, ¿habría descubierto Oiga los líos que se llevaba con él?, No podía ser, la habría acusado directamente... O tal vez quería hacerlo delante de todas para que la paliza fuera más grande... Fornicienta creía que si esperaba más le daría un infarto.
En ese momento apareció Kika. Tenía unas ojeras inmensas y el miedo se reflejaba en sus ojos. Pese al calor de junio llevaba una bufanda que le tapaba la boca.
-¿Kika? ¿Estás bien?- O'francisca fue la única a la que le salieron las palabras tras la primera impresión de ver a Kika en ese estado.
-No... Pero os cuento luego... en un lugar seguro... Ahora contadme a que se debe la urgencia.
Todas se miraron asustadas.
-Mmm a mi me da que esta lleva todo el cuello lleno de chupetones de Rocco- le comentó O´francisca a Fornicienta riéndose, pero esta última estaba demasiado preocupada por lo que Oiga tenía que decir como para seguir con la broma.
-Bueno chicas... Resulta que hay una chica que conocemos que está tonteando con Stefff... Y sospecho que se lo ha llevado ya al huerto...literalmente.
Fornicienta sintió cómo le faltaba fuerza en las piernas... Se había quedado sin amigas... La habían pillado. El resto se limitó a abrir la boca de manera descomunal.
-¡Y esa persona es como si no la guarra de la Facun!
-¡Será zorra!- gritó Kika, y la expresión de terror y cansancio que tenía se disolvió en milésimas de segundo- ¡Toda su vida ha sido una guarra y siempre lo será!
Fornicienta se quedó helada... Sus amigas no la habían pillado, ¿pero acaso la noticia no era mucho peor? Su amado Stefff le estaba poniendo los cuernos con el ser más odioso del planeta, la persona que más odiaba: La Facun. Tenía que haber un error.
-¿Segura? ¿Con la Facun?¡Pero si es horrible! ¡Stefff debería salir con una chica guapísima!- la modestia nunca había sido lo suyo.
-¡Que sí , que sí!- dijo Oiga. Y procedió a contarle los hechos que habían ocurrido el día anterior. Todas estaban indignadas. Decidieron que la mejor opción era subirse en la furgoneta de Fornicienta dirección al huerto, y hablar así con La Facun.
***
En un lugar diferente de esa misma ciudad cuyo nombre no podemos denunciar por miedo a que vengan de visita grupos de pervertidos había otro grupo de cuatro personas reunido. Estas cuatro personas mantenían una animada conversación.
-A mí me parece demasiado fuerte que aún no te hayas lanzado a por Oiga.
-Lleváis demasiado tiempo tonteando, al final tu perrriquito se cansará-. Tiano se bajó de su 'ekey, miró a Vicenrubi muy seriamente y le puso su medio de transporte enfrente de los ojos-. A las chicas hay que verlas como a un 'ekey: cuanto antes te lances por el ''half pipe'' y hagas en la cima, cuando estás en el aire, un kickflip mejor te irá. Yo me lancé enseguida a por Fornicienta.
-¡Jau! Con razón tu acabar así...
Tres roncas risas estallaron a la vez en el grupo. Tiano clavó la vista en el suelo, en actitud bastante ofendido.
-Venga Tiano- dijo Vicenrubi dándole unas palmaditas en la espalda-, no te pongas así.
-Y yo que iba a ayudarte a conseguir tu kickf... digo, tu Oiga...
-Mujeres no patines, mujeres dolor de cabeza.
Totem se golpeó el pecho desnudo y pintado con el puño, como queriendo recarcar que su razonamiento indio no tenía ninguna discusión. Rocco sonrió, no sin ocultar una extraña mueca de preocupación. Esta vez fue él el que rompió el silencio.
-Mi caneloncito no quiere verme.
-¿Quién?- preguntó Vicenrubi.
-La hembra con la que Rocco aparearse, Kika. Pasar ya 1 luna desde última vez... Venir conmigo, Rocco; yo decir que hacer tú.Los dos se alejaron calle abajo cuchicheando no se qué de águilas que al volar por el cielo suelen perderse de su familia... cuentos indios.
Tiano aprovechó su oportunidad y se encaró a los grises ojos de su migo ruso.
-Ahora me toca a mí.
-¿Qué?
-Tengo un plan infalible para que Oiga caiga a tus pies...
***
Huerto de tomates Haspenné 250 m.
Solo 250 metros. Solo 250 metros y la Facun sería carne de hoguera. Ese era el pensamiento de cuatro adolescentes metidas en una cochambrosa furgoneta a la que se había caido el parachoque s delantero a mitad del trayecto. Aún no sabían cuál era el plan, pero no les importaba, estaban eufóricas. La idea de que esa paleta hubiera tocado a Stefff había sacado a la bestia que casa una llevaba dentro.
Fornicienta había cambiado la radio y ahora escuchaba ''asesinos FM''; Oiga había dejado esos característicos buenos modales en casa y se desahogaba soltando todo un repertorio de palabras malsonantes no aptas para tí; O'Francisca ya no tenía voz de niña, bueno, sí la tenía, pero más parecida a la voz de la niña del exorcista que a la voz de una niña inocente; y Kika se había olvidado de esa fobia que le había entrado tan de repente hablando de poner su bufanda al rededor del cuello de Facundación. Todo esto añadiendo cuatro marañas de pelo alborotados y ocho ojos inyectados en sangre.
-Aquí es, chicas. Vamos bajarse de mi pequeña antes de que me hagais un bujero.
Las cuatro chicas bajaron de la furgoneta y se pararon delante de la puerta del ''huerto Haspenné''.
-¿Y bien?- preguntó Kika- ¿Cuál es el plan?
-Lo primero es relajarnos, chicas. Tenemos que causar buena impresión, que piense que venimos a hablar con ella como cuatro buenas amigas.- Oiga decía esto con la mirada perdida en el horizonte, como si visualizase la escena mientras hablaba-. Tenemos que parecer señoritas y...¡Kika suelta ese palo afilado, que te he visto! -Oiga lanzó un profundo suspiro- Ay...Está bien, dejadme hablar a mí.
Estaba cayendo la tarde cuando las chicas vieron a Facun; estaba metida en una especie de barreño gigante hasta la rodilla, se había remangado el peto de pies y manos y estaba aplastando con sus pies de troglodita tomates. Vamos, lo que se hace con las uvas pero con tomates, para que quede claro.
-¡Me cachí en la má! -exclamó sorpredida Facun al verlas, mientras se secaba el sudor de la frente- ¿qué sus hacéis vosotras aquí?
-Nada... -dijo Oiga como pudo mientras sujetaba con un brazo a Fornicienta y con el otro a Kika- Que estabamos por aquí, y hemos pensado "oye, vamos a ver un rato a Facun"
-Oye, pué estáis to raras, ¿eh? -comentó Facun mientras veía a Oiga forcejear con Forni y Kika y a O´Francisca tetricamente callada sin decir nada pero taladrandola con la mirada.
-¿Eh? No para nada, estamos como siempre. -insistió Oiga- Oye, hemos oído...Bueno, ya sabes que la gente dice muchas tonterías...Y resulta que el otro día...Escuchamos por casualidad...Que tú te estabas viendo con ese chico italiano, Stefff...¿Qué tontería no?
-¡Ay! ¡Me habéis descubierto! -empezó a dramatizar Facun poniendose una mano en el pecho y la otra en la cabeza como si fuera a desmallarse- ¿Pero qué puedo hacer yo? Le dije a Stefff que sería una relación difícil, porque a fin de cuentas, yo tengo un puñao de pretendientes en la universidad, pero él insistió y dijo que me amaba como nunca había amado a nadie y que yo era la mujer de su vida...
Oiga había perdido completamente el control de la situación y miraba a Facun con los ojos como platos y la boca abierta; la mirada de gélida de O´Francisca se transformó en una máscara de odio que helaba la sangre; la blancucha tez de Fornicienta había adquirido un color rojo que no tenía ni el más maduro de los tomates; y Kika con los ojos inyectados en sangre pensaba cual sería la forma más dolorosa de torturar a una persona.
Oiga consiguió volver en sí y se concentró en comprobar que Kika y Fornicienta todavía seguían agarradas por ella. La tensión era tan grande que cualquiera podría palparla con el mínimo esfuerzo de levantar la maño, de eso fue de lo que se dio cuenta Facun.
-E'to... mozas... 'toy mazo ocupá, hablamos luego...
-¡No!-gritó O'francisca, hablando por primera vez desde que entraron al huerto. Consiguió controlar su voz al instante-. Facun, somo tus amigas, ¿verdad?
-¡O'tias! Claro que sí.
Fornicienta sonrió para sus adentros. ''Esta es mi oportunidad'' pensó. ''Tenemos que hacer algo, tengo que impedir que Stefff se vaya con otra''.
-Facun, de huertana a huertana. ¿Nos enseñas tu huerto?
Facun no tardó mucho en bajar al suelo y ponerse bien el peto. Al ver la sonrisa de Facun, Oiga empezó a replantearse la idea de venir al huerto a matar a Facun. Sabía que no llegarían tan lejos, claro, pero se sintió mal porque iban a hacerle daño. Cruzó una rápida mirada con Kika.
las cinco chicas empezaron a andar por el huerto en fila india cuando Kika se acercó a Oiga.
-Oiga, ¿son remordimientos lo que veo en tus ojos?
-No sé, Kika. Piensa, no es tan mala...
-¡Se ha f****** a Steff! ¡Creí que estabas enfadada!
-¡No hicimos una promesa?! ¿No dijimos que no volveriamos a pelearnos por un chico? Kika, O'Francisca, ¡vosotras tenéis novio! ¿Qué se supone que hacéis aquí?
Las dos abrieron la boca para contestar cuando Facun se paró en seco y dijo en voz alta y no sin cierto veneno en la lengua:
-Y aquí fue donde Stefff casi me preña.
¿Remordimientos? ¿Dónde?
La escena duró un máximo de cinco segundos, pero pareció durar una eternidad. Visto y no visto, Kika se agachó y recogió una rama gruesa y gorda del suelo; una rama de un peso bastante considerable. Se acercó a Facun quien continuaba hablando.
-... empezó a tocarme y....
-¡Cállate!
El golpe fue mortal. Un golpe seco, directo en el cráneo, en toda la frente. El cuerpo de la huertana cayó con un gran estrépito sobre el barro seco. Kika hiperventilaba, Fornicienta daba saltos de alegría, Oiga gritaba y o'Francisca tenía su característico silencio sepulcral.
Kika miró a la inherte Facun, luego pasó a mirar la rama y la tiró al suelo. No podía creérselo, era una asesina. Se llevó las manos a la cabeza sin poder contener las lágrimas. Oiga le gritaba ''¿¡Qué has hecho?!'' todo el rato. Fornicienta se acercó al cuerpo y empezó a saltar sobre él como si hubiera perdido la cabeza, riendo cual hiena descontrolada.
-¡¡PARAAAAAAAAAAAAAAD!!
Todas se callaron de golpe y miraron a O'francisca. Su mirada estaba fija en el cuerpo de la recién muerta.
-Rápido. Hay que cavar un hoyo de 3 metros de profundidad y enterrarla. Enterraremos también el palo. No podemos dejar ninguna huella. Forni, también enterrarás tus zapatos.
-Pero si son las esparteñas de mi ''mama''.
-¡No me importa! ¡no haberla pisado! Vamos, ¿a qué esperáis?
Oiga se ofreció a cavar la tumba mientras Forni fue a buscar hojas y ramas con que taparlas.
Kika se sentó bajo un árbol cercano, aún temblando por culpa del shock.
O'Francisca cogió la rama. Sus amigas se habían quedado impresionadas: no sabían que O'Francisca tuviera ese instinto criminal. tiró el arma al hoyo que Oiga había cavado y, entre las dos, arrojaron a Facun a su tumba. Fornicienta se quitó las esparteñas y las tiró también al hoyo.
-¿Unas últimas palabras?- preguntó O'francisca. Antes de que Forni hablara, aclaró-. Tened en cuenta que ha pasado a mejor vida. Seamos respetuosas.
Forni cerró la boca y se alejó de la tumba algo dolida. Oiga le deseo un buen viaje y empezó a tirar tierra por encima. Al poco la tumba estaba cubierta de tierra, hojas y ramas. Habían hecho un trabajo limpio... más o menos. Kika seguía bajo el árbol, con la vista clavada en el suelo.
-Todas hemos tenido la culpa, Kika- la alentó Oiga-, nunca debimos venir aquí.
-Pero vosotras... vosotras no empuñasteis la rama. Vosotras no ma...ma... -sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas- Vosotras no matastéis a Facun, fui yo.
-Bueno, yo he pisado su cuerpo.
-Y yo he cavado su tumba.
- Y yo tuve la idea de hacer todo eso. Vamos, nadie se va a enterar de nada.
Kika asintió y se levantó del suelo, seguida de sus tres amigas. Salieron con cuidado de no ser vistas del huerto de Facun y se metieron en la camioneta de Fornicienta. La camioneta arrancó, alejándolas de aquella pesadilla, de aquella molesta chica que ahora yacía tres metros bajo tierra.No hubo testigos, no hubieron ojos ni boca (sobre todo boca) que presenciara aquel trágico crimen... salvo cierto niño escondido entre los tomates vestido de negro y con una bufanda en la boca.
THE END
¡Ey, tú! ¡Sí, sí, tú, el que lee esto! ¿Qué creías? ¿Que íban a hacer un capítulo sin mí? ¿Sin publicidad? ¡Pues no! ¡Sin Columientos no hay capítulo! ¡No me podéis quitar mi minuto de publicidad! Bueno, no me enrollo más que si no me dejan sin cobrar.
Atención señoras y señores, este capítulo tan lleno de... chorradas ha sido patrocinado por ''Fave de fuca''
''fave de fuca, fave de fuca, fave de fuca...''(música del anuncio)
Bien, no creais que el blog se ha acabado, porque esto...
CONTINUARÁ.
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